Las Gracias y Desgracias de Argentina

Las Gracias y Desgracias de Argentina

Según el Gral. San Martín: “No en los hombres es de donde debe esperarse el término de nuestros males; el mal está en las instituciones y sí sólo en las instituciones”. También Genta coincidía con San Martín, pero desde una honda profundidad metafísica y teológica en la concepción de la Política como “arquitectónica del Bien Común”: “La cuestión vital en política son las instituciones antes que los hombres. Y se comprende que así sea, puesto que el desarrollo de la persona humana está vinculado esencialmente a la vida social, a la familia, al municipio, a la escuela, a la profesión, a la Nación, al Estado, a la Iglesia. Se nace hombre en una familia y en una Patria; se nace, se vive y se muere cristiano −hombre verdadero− en la Iglesia de Cristo”. “Quiere decir que el hombre necesita de estos medios, tanto naturales como sobrenaturales (la Iglesia), para alcanzar su plenitud humana y el fin último que es la vida eterna”. Instituciones diseñadas contra Dios y contra la naturaleza, nunca pueden servir al bien de la persona humana; la oprimen, la corrompen, la desnaturalizan.

Virtus 24: La Violencia de la Ideología de Género

Virtus 24: La Violencia de la Ideología de Género

La embestida contra el ser humano –sería poco decir “familia”, “infancia” o “inocencia”– se ha tornado alucinante. No voy a asegurar que “no puede ser peor”, porque este lugar común viene repitiéndose desde hace siglos y, por lo visto, no hemos perdido el potencial de inventar cosas cada vez más trágicas. Pero la capacidad de desintegración del ser humano tiene un límite, y este es, si se me perdona lo prosaico, su extinción total; y da la impresión de que –no interviniendo Dios– no estamos lejos.