Las Gracias y Desgracias de Argentina

Las Gracias y Desgracias de Argentina

Según el Gral. San Martín: “No en los hombres es de donde debe esperarse el término de nuestros males; el mal está en las instituciones y sí sólo en las instituciones”. También Genta coincidía con San Martín, pero desde una honda profundidad metafísica y teológica en la concepción de la Política como “arquitectónica del Bien Común”: “La cuestión vital en política son las instituciones antes que los hombres. Y se comprende que así sea, puesto que el desarrollo de la persona humana está vinculado esencialmente a la vida social, a la familia, al municipio, a la escuela, a la profesión, a la Nación, al Estado, a la Iglesia. Se nace hombre en una familia y en una Patria; se nace, se vive y se muere cristiano −hombre verdadero− en la Iglesia de Cristo”. “Quiere decir que el hombre necesita de estos medios, tanto naturales como sobrenaturales (la Iglesia), para alcanzar su plenitud humana y el fin último que es la vida eterna”. Instituciones diseñadas contra Dios y contra la naturaleza, nunca pueden servir al bien de la persona humana; la oprimen, la corrompen, la desnaturalizan.